Las 7 claves de un programa MSC de Mindfulness y Autocompasión

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Los 7 puntos básicos de un programa MSC de Mindfulness y Autocompasión

La autocompasión es la base de la curación emocional en Mindfulness

El curso de Mindfulness y Autocompasión MSC nos permitirá hacernos conscientes, en el momento presente, de que estamos luchando con sentimientos de inadecuación, desesperación, u otras emociones dolorosas y así aprender a responder con amabilidad y comprensión

Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

1. ¿Por qué son tan importantes las palabras en el bienestar emocional?

Lo que nos decimos, la voz de nuestros pensamientos, es especialmente importante.

A veces somos muy conscientes del dolor que nos causan las palabras que otras personas dirigen hacia nosotros y, en cambio, no nos damos cuenta del sufrimiento que nos causan nuestras propias palabras, la voz de nuestros propios pensamientos, eso que llamamos la voz autocrítica que, a veces, se hace especialmente dura en los momentos de sufrimiento o cuando sentimos que algún reto nos desborda.

Y en esos momentos en los que estamos sufriendo y cuándo es especialmente importante ser amables y afectuosos con nosotros mismos es cuando nos hablamos de una forma más exigente y más dura. Así que necesitamos crear palabras que curan porque hay palabras que hieren.

Esto es esencial para el bienestar y para la vida y es una de las habilidades que entrenamos en este programa: la creación de una voz compasiva que permite que el corazón descanse al escuchar las palabras.

2. ¿Por qué es tan importante cultivar la alegría en la vida?

Cultivar la alegría es importantísimo para la vida. Por eso, en el programa MSC, acabamos completando la compasión con la alegría. La última sesión lleva por título abrazando la vida.

Necesitamos cultivar la alegría porque tenemos un sesgo innato de negatividad. Esto es así porque nuestro cerebro viene programado para la supervivencia y, por tanto, es como que una parte de nuestra mente está continuamente buscando problemas y amenazas, para poder prepararse para defenderse y sobrevivir. El hecho de que vengamos programados para la supervivencia implica que, a veces, tengamos que trabajarnos la felicidad.

Dice uno de los investigadores que más ha trabajado la felicidad que las personas somos como un velcro para las emociones negativas y teflón para las emociones positivas. Y esto es debido a ese sesgo innato de negatividad. Así que, para compensar, para tener una atención equilibrada, necesitamos trabajar una atención intencional que se dirija a los aspectos placenteros y agradables de la vida.

Y eso es esencial para la felicidad. Cuando una puerta se cierra otras puertas se abren pero si nuestra mente solo se focaliza en la puerta que se ha cerrado no ve las puertas que se están abriendo por eso necesitamos trabajar una atención más equilibrada que pueda abrazar la vida con sus luces y sus sombras.

3. ¿Por qué se nos hace difícil a veces tratarnos con auto-amabilidad?

Sí es cierto que a veces se nos hace extraño dirigirnos a nosotros mismos con una voz compasiva, con una voz amable. Esto es normal porque, si llevamos mucho tiempo con una actitud muy dura hacia nosotros mismos, la introducción de este trato más amable saca a la mente de su zona de confort. Y además, como esa dureza causa sufrimiento, es posible que en el momento en que empiezo a ser más amable conmigo misma mi corazón esté cerrado porque el corazón se puede llegar a cerrar en el sufrimiento.

Pero eso no impide que pueda trabajar la creación de esa voz amable, sino todo lo contrario, lo hace especialmente importante. Y también es esencial aprender a respetar ese momento en el que el corazón está cerrado. Hay una historia judía muy bonita que puede ejemplificar un poco todo esto.

Dicen que una vez un alumno le preguntó a su maestro porque el Torá, el libro sagrado, habla de dejar las palabras sobre el corazón y no dentro del corazón y él le responde que, a veces, el corazón está cerrado y que por eso dejamos las palabras sobre el corazón, para que así cuando se abra, las palabras caigan dentro.

El corazón tiene sus razones para cerrarse y esas razones no siempre son comprensibles para la mente pero, aprender a respetar ese momento en el que el corazón se ha cerrado, es esencial para la vida. Así que trabajamos la creación de esa voz amable y vamos dejando las palabras sobre el corazón para que, cuando se abra, esas palabras caigan dentro.

4. ¿Cómo podemos cuidarnos en momentos difíciles?

En los momentos difíciles, cuando estamos sufriendo, tienden a dispararse nuestros niveles de estrés, porque la mente percibe la amenaza de bienestar igual que si fuese un peligro físico y el cuerpo se prepara para responder.

Nuestras respuestas más primarias al estrés son la lucha, la huida o la parálisis. Cuando esto se traduce hacia dentro, la lucha se convierte en autocrítica, la huida en aislamiento y la parálisis en ensimismamiento o rumiación.

En el programa MCS trabajamos la neutralización de esas tendencias mediante el cultivo de la amabilidad para compensar la autocrítica, la consciencia de humanidad compartida para compensar la tendencia al aislamiento en los momentos difíciles, en los momentos de sufrimiento y el cultivo del mindfulness, del estar en el aquí y él ahora de la vida, para compensar la tendencia de la mente a la rumiación.

5. ¿Qué se aprende en un programa de Mindfulness y Autocompasión?

Muchas personas nos preguntan qué se aprende en un programa MSC, en un programa de Mindfulness y Autocompasión.

Podríamos agrupar los aprendizajes en 5 grandes grupos: por una parte aprendemos a manejar las emociones difíciles; también aprendemos a motivarnos con amabilidad en lugar de con dureza o desde la autocrítica; también se aprende a manejar las relaciones conflictivas transformando esas relaciones; aprendemos también la investigación y la teoría que se encuentra detrás del programa, así como prácticas de Mindfulness y de Autocompasión que son muy fácilmente aplicables a la vida cotidiana.

6. ¿Por qué los beneficios de la autocompasión son superiores a los de la autoestima?

La autoestima es más fluctuante que la autocompasión, porque la autoestima se basa en una autoevaluación que hago de mí misma y crece cuando me doy cuenta de que hay cosas de mí que me gustan. En cambio, tiende a bajar, cuando descubro aquellas partes de mí misma que no me gustan tanto. Se basa más en mi parte luminosa y menos, podríamos decir, en mi sombra.

Además, la autoestima, tiene un componente contingente, es decir, siento que mi autoestima aumenta muchas veces cuando noto que estoy por encima del promedio, Y además, está muy relacionada con la percepción de éxito o de fracaso.

Cuando siento que estoy en un momento de éxito, la autoestima tiende a subir. En cambio, si tengo percepción de fracaso, la autoestima tiende a bajar. En cambio, la autocompasión, cómo se basa en el amor incondicional, no va ligada a la percepción de éxito o de fracaso, no va ligada a aquello que me gusta de mí, frente a aquello que no me gusta tanto de mí y por eso es más estable en el tiempo.

7. ¿Cuándo puedo formarme en el programa MSC de Mindfulness y Autocompasión?

Aprovechando la festividad del 1 de noviembre, ofrecemos el programa MSC, el programa de Mindfulness y Autocompasión, en modalidad intensiva. Empezaremos el viernes día 29 por la tarde y acabaremos el lunes día 1 al mediodía. Este programa en formato intensivo sigue fielmente las directrices del programa MSC diseñado por Christopher K. Germer y Kristin Neff, y habilita como parte de la formación para aquellas personas que deseen convertirse en profesoras del programa MSC.

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