La felicidad es un estado responsable

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La felicidad es un estado responsable
Cuidarnos en el sufrimiento

La vida, con sus luces y sus sombras, es el camino de felicidad que vamos creando a medida que lo transitamos

Pilar Morales

Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

La felicidad es un estado responsable

Afirma Thich Nhat Hanh que no hay camino a la felicidad sino que la felicidad es el camino.

Antonio Machado, con ese don de los poetas para llegar a lo más profundo con pocas y bellas palabras, nos recuerda nuestra esencia de caminantes y que “se hace camino al andar”.

Si unimos ambas afirmaciones, podemos darnos cuenta de que la vida, con sus luces y sus sombras, es el camino de felicidad que vamos creando a medida que lo transitamos.

La práctica del Mindfulness o conciencia plena nos ayuda precisamente a darnos cuenta de esas cosas realmente importantes para la vida.

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Emociones y felicidad

A veces, creemos (consciente o inconscientemente) que la felicidad es algo que aparecerá en algún momento o que está al final de algún recorrido, sin tomar plena conciencia de la que ya está aquí, en este momento. La estamos transitando a medida que vivimos. Pero a veces, nos alejamos de ese camino. Y eso también forma parte de la experiencia de vivir. Una buena gestión emocional es de gran ayuda para no alejarse demasiado ni por demasiado tiempo. Por eso, es tan importante cuidar las emociones. ¿Cómo cuidas tus emociones? ¿Tienes una actitud amorosa y compasiva contigo cuando vives emociones difíciles? ¿Cómo cuidas el enfado?

“Gestionar la ira es uno de nuestros mayores retos en el ámbito de las relaciones y en el mundo actual”

Paul Gilbert
(Desarrollador de la Terapia focalizada en la Compasión – CFT)
La mente compasiva
Una nueva forma de enfrentarse a los desafíos vitales

Gestión emocional
Cuidar del enfado con amabilidad

El enfado nos aleja de la felicidad porque genera sufrimiento. Explica Thich Nhat Hanh con una preciosa simplicidad, que cuando nos sentimos heridos por algo que otro ha dicho o ha hecho, tendemos a dar una respuesta que también le haga sufrir con la esperanza de que eso alivie el propio sufrimiento. Sin embargo, ese intento de solución suele acarrear espirales de ira y sufrimiento cada vez más complejas. La solución no es esa. La salida está dentro. Se trata simplemente de «volver a casa» y cuidar de ti y de tu enfado.

Para empezar, piensa en la ira que sientes como en una casa, la tuya, que se está incendiando. ¿No crees que lo más urgente es volver a ella y apagar el incendio en lugar de salir corriendo para atrapar a quien crees que lo ha provocado? Si sales corriendo tras el supuesto «pirómano», tu casa seguirá ardiendo. Así que lo más amable y cuidadoso que puedes hacer por ti es, en primer lugar, regresar a tu casa y apagar el fuego. ¿Cómo hacer eso con el enfado?

Tres pasos para la gestión emocional de la ira

Te propongo 3 recomendaciones muy sencillas.

  • Primero: detente, haz una pausa. No hagas ni digas nada desde la ira. Eso sólo acostumbra a empeorar la situación.
  • Segundo: toma consciencia de que es tu casa la que se está incendiando, de que es tu corazón el que está sufriendo.
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  • Tercero: refugiate en el dulce espacio del silencio (externo e interno). Para hacerlo, sólo necesitas llevar la atención a la respiración. Con una respiración consciente, habrás vuelto a casa y estarás en conexión contigo. Con tres respiraciones conscientes, podrás mantener ese contacto amoroso. Calma tu mente y déjate acunar por la amabilidad consciente. Cuida tu enfado con el amable silencio. 

Primero, vuelve a casa y abraza tu corazón para que pueda calmarse. Sé amable contigo.

“¿Por qué habrías de negarte a ti mismo la ternura y cordialidad que brindas a otras personas que sufren? Cuando nos enfrentamos al dolor emocional quedamos atrapados en él (…) Habitualmente, no nos damos cuenta de cuántos suplicios tienen su raíz en la forma de relacionarnos con las incomodidades de la vida. El cambio llega de un modo natural cuando nos abrimos al dolor emocional con una amabilidad especial”

Christopher K. Germer
(Co-desarrollador del Programa MSC – Mindfulness y Compasión)
El poder del mindfulness

La felicidad es un estado responsable: te haces cargo de ti y de tu cuidado, con infinita amabilidad y cariño.

“No tenemos que ser perfectos para sentirnos bien con nosotros mismos, y nuestra vida no tiene que ser de una determinada manera para ser felices. Todos tenemos la capacidad de resistir, crecer y ser felices. Es suficiente relacionarnos con nuestra experiencia con compasión y aprecio”

Kristin Neff
(Co-desarrolladora del Programa MSC – Mindfulness y Compasión)
Sé amable contigo mismo
El arte de la compasión hacia uno mismo

¿Quieres profundizar más en la gestión emocional, el mindfulness y la compasión y vivir una experiencia de amor incondicional aprendiendo a cuidar de ti en los momentos difíciles?

Programa MSC
Mindfulness y Autocompasión

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